Según un informe publicado por Roland Berger Strategy Consultants, los consumidores chinos confían mucho más en Internet que los occidentales a la hora de tomar una decisión de compra de un producto. Casi el 60 por ciento de los usuarios de Internet en China reconoce acceder a sitios web de reseñas del consumidor, foros de discusión y blogs, y que las opiniones vertidas en los mismo influyen en sus decisiones de compra, frente al escaso 20 por ciento registrado en EE.UU.
Esta costumbre de consultar portales donde millones de consumidores comparten opiniones y experiencias sobre diferentes marcas (sólo de automóviles cada mes se crean más de 13 millones de comentarios), otorga a Internet el poder de crear una marca o de destruir su reputación.
Alain Lecouedic, socio de la firma de consultoría, advierte a las empresas de que Internet puede ser un arma de doble filo, y recomienda, por ello, elevar los niveles de calidad de los productos y adaptarse a los gustos de los consumidores, que buscan, cada vez más, expresar su personalidad a través de los productos que usan.
